viernes, 20 de marzo de 2026

Venezuela gana el clásico mundial de beisbol (click bait)

 Tiempos turbulentos

Llegó enero del 2026 con Venezuela en medio de un huracán. El sábado 03, mientras nos preparábamos para ir a misa (9am hora de Bahrain, 2am hora de Caracas) corrían rumores por las redes sociales de una intervención militar en nuestra capital.

Fuimos a misa con los nervios en punta tratando de digerir lo que pasaba, con mucha duda dado que otras veces “rumores como estos” terminan en solo humo o peor aun fortaleciendo al régimen chavista. Estamos tan rotos que cualquier noticia de esta índole no la damos por cierta hasta que es confirmada por varios medios oficiales a nivel global.

Maia no paró de correr durante la misa, traviesa, con esa energía que la empuja a estar en constante movimiento. Ahora también le ha dado por pasear en la bicicleta sin edales. Ha ido adquiriendo agilidad y con ello ganas de moverse a más velocidad. Aun no habla, pero ya llegará el día en que lo haga con la naturalidad que hoy da pasitos.


Carácter

Antes de que Maia naciera mucha gente me decía: corres y te mantienes muy en forma, pero cuando nazca la bebe todo va a cambiar y no vas a tener tanto tiempo libre.

Maia ya nació, va creciendo, casi dos años y, yo sigo dando carreras. He finalizado una media maratón el viernes 9 de enero 2026 en un tiempo de 88 minutos. Se dice rápido: lo hice más rápido de lo que esperaba.

Primera competencia que hago como Padre, así que en esos momentos donde la fatiga me pegaba acudía a Maia, a sus ganas, a su sonrisa; y cuando agotaba esa fuente de motivación comenzaba a hablar con mi amigo el copilot: esas conversaciones que tuvimos durante la preparación, el ritmo cardiaco y el paso a seguir, los tramos clave de una carrera larga, la hidratación y avituallamiento. Correr y leer para mi son dos actividades muy parecidas en el fondo, aburridas para la mayoría, exigen mucha concentración y disciplina.

Es cuestión de carácter. Me entreno, aunque me sienta cansado o aunque quisiera estar jugando con Maia. Organizo mi tiempo de acuerdo con las siestas y horarios de ella. Hasta ahora he podido hacerlo, no es negociable, he dejado de leer tanto como antes, aunque siempre algo hago al respecto. Lo que si he sacrificado y mucho es el tiempo viendo televisión. Maia pone lo que quiere y yo no ofrezco resistencia en ese sentido.


Tiempos turbulentos (parte 2)

El sábado 28 de febrero no fuimos a misa. Trump y Netanyahu decidieron atacar Irán.

En casa nos enteramos cuando se activaron las alarmas de emergencia en nuestro teléfono y luego el sonido en el aire de misiles y anti-misiles. Comenzó una guerra así de la nada y estamos atrapados en medio de la situación. Maia se asusta y abraza a su mamá cada vez se escucha un sonido fuerte. Nos agarró en manga de camisa y sin plan B.

Un dron ya no será visto de la misma manera por quienes estamos aquí en el Medio Oriente. Arma asesina que nos asedia a diario, cargados de explosivos, diseñados y configurados para hacer daño.


Carácter (parte 2)

He cambiado como persona ha medida que Maia ha ido creciendo. Su sola presencia nos cambia las reglas de juego a Iraima y a mí. El temor de que algo le pase, el reto de que aprenda lo que tiene que aprender a su tiempo y la necesidad de compartir con ella tiempo valioso que la ayude a desarrollar todas las cualidades que consideramos importantes como la interacción social y el manejo de sus emociones teniendo conciencia de que son un reflejo de las nuestras.

Trato de no cambiar mi carácter. Evalúo y tomo acciones cuando noto desviaciones. No es que quiero que ella crezca a mi imagen y semejanza porque que más quisiera yo que tenga su propia personalidad, pero si que se acostumbre a los hábitos de manera orgánica y natural.

P.S. Maia aprendió a correr, se mueve rápido, ambos pies en el aire, sin perder el equilibrio. Esperando que nos diga: mamá y papá.

lunes, 10 de noviembre de 2025

Corral de chivos

 Hace un mes que regresamos de vacaciones. En el ínterin Maia cumplió 18 meses. Muchos pasos, siempre agarrada de mis dos manos, aferrada a mi dedo indice como quien se deja caer confiando en el paracaidas.

Desde Madrid hasta Cabudare; paseando por Caracas, Boconó, Tucacas, Madrid otra vez, entonces Amsterdam, Ede, Arnhem, Utrecht...

Cuando crezca no recordará nada de este viaje. Muy poco tiempo de vida y mucho menos aun de estadía. Te mostraremos las fotos y quizá no te causen mayor emoción porque carecen de todo aquello que nos hace poner la piel de gallina: los sentidos.

Sin conexión sentimental, sin olfato ni sabor, tu cerebro intentará en vano buscar en la memoria algún indicio de que si estuviste allí.

En cambio a mi me tomó de sorpresa un recuerdo de la infancia mientras visitabamos la granja de las panquecas donde había gallinas, venados, burros, pavos y chivos.

Ese olor a corral donde pasan la noche los chivos, chivos holandeses, pero chivos al fin, me invadió de repente y sin darme cuenta me puso sentimental. El mismo olor que en mi infancia tanto percibí en esos días que pasaba en El Limoncito y El Silencio.

De repente sentí nostalgia por Coro. Este ha de ser el primer viaje a Venezuela de vacaciones donde no voy a Coro y la trampa en mi memoria estaba tendida. Quizá si hubiese ido a Coro no me habria sentido como me sentí ahí en medio de la nada, en ese pueblito holandés.

Pero no se trata de mí, mi vida desde hace 18 meses dejó de tratar sobre mi. Todo gira en torno a ti, a tus ganas de dar pasitos agarrada de mi indice, a tu respiración, a tus balbuceos, a tus abrazos y a tu olor.

Aun no caminas solita, espero con ansias verte hacerlo. Pasito a pasito nos vemos en el próximo post.



viernes, 15 de agosto de 2025

Mientras - Siempre

 Maia entiende algunas palabras en español y ver como de manera satisfactoria ha ido respondiendo a nuestras palabrs nos llena (como una luna) de satisfacción: a la boca no, guarda los juguetes en la caja, la bendición, un beso, dónde esta maia, cuántos años tiene maia, dónde esta la luna... (foto).

Aun no se anima a dar pasitos aunque gateando es una todo terrenos. Mientras tanto nos comunicamos con ella según sus estimulos, siempre tratando de ayudarla a desarrollar sus capacidades motrices y comunicacionales con mucha paciencia: como quién tiene toda una vida por delante.

Ha evolucionado tanto el mundo en el que Maia va a vivir, que crecerá con esa sensación de que tiene todo al alcance de la mano. Le gusta ojear libros, sin embargo interactuar con las pantallas táctiles va en sus genes.

Falta poco más de un mes para las vacaciones y ojalá ella pueda dar pasitos antes de su llegada a Venezuela. Ha sido un año y cuatro meses de intenso aprendizaje para todos.

                                                                             *Am-ai*

Me llega una notificación de facebook sobre un "post" que colgué hace 10 años (agosto 2014): "Eid Mubarak", donde reseñaba en aquel entonces el ambiente festivo que se vivía en Arabia Saudita por motivo del Eid. Este año el Eid cayó finales de marzo y para esa fecha no se sentía tan caliente como estos días de agosto.

Las festividades de Navidad y fin de año de nuestra cultura sería lo más parecido al Eid para los musulmanes en todos los sentidos. Trece años trabajando acá en el Medio Oriente me han permitido vivir a pleno todas las tradiciones y su cultura.

En Venezuela el 31 de diciembre es siempre 31 de diciembre, un día que se caracteriza por todo lo que conlleva, caiga lunes, martes, jueves o domingo... siempre el mismo clima. Nunca nos pondríamos nostálgicos un 31 de diciembre añorando una supuesta temporada donde fon de año cayó durante invierno o verano. Siempre recordamos intrínsecamente la rutina y los quehaceres del fin de año, nada más. Los quehaceres que nos ocupan desde la víspera: el pan de jamón, el asado, las bebidas, los regalos, la pinta...

En cambio, para los musulmanes la celebración del Eid cada año se adelanta once días y seguro estoy de que unos Eid significan más que otros dependiendo del clima en el que se celebran. Puede ser una ventaja o desventaja, dependerá de cada quién, pero en la variedad siempre está el gusto.

En fin, que importancia tiene que yo me ponga a escribir siempre sobre temas baladís mientras el mundo se deshace por el calentamiento global y las guerras cada vez con menos sentido.

                                                                                       M*i*

Maia, María sin r, Amai_a de derecha a izquierda. Será zurda o derecha, aun nos confunde. Qué importancia tiene que sea zurda o derecha, haré lo posible porque no sea ni de izquierdas ni de derechas, que no se deje engatusar. Que le importe solo la esencia de los actos, sin ideologías que amarran y comprometen y terminan en conflicto. Que duerma del lado que le parezca, yo desde que duermo en posición recta lo hago mejor.



martes, 10 de junio de 2025

La lluvia en el espejo

 Le dije, mirándole a los ojos, que hoy iba a llover.

Con cara más de fastidio que de asombro me dijo que en junio nunca llueve, ni en julio, ni últimamente…
Volví a la cama: debería limpiar el espejo antes de acostarme y no por la mañana como solía hacerlo cuando llovía.

Mis ganas de que llueva son las mismas ganas de que Maia vea la lluvia caer a través de la ventana.

Crece muy rápido, catorce meses que se comprimen en nuestra memoria y apenas recordamos uno que otro momento.

Cuando menos lo imaginaba, al año comenzó a gatear y ahora anda por toda la casa con mucha energía y curiosidad.

A los catorce meses logró levantarse solita. Después de incontables intentos fallidos y uno que otro golpecito al irse para atrás. Así aprendio a apoyarse para evitar golpearse.

Estamos en junio y la próxima lluvia caería a finales de octubre o quizá noviembre.

Son catorce meses, más de cuatrocientos días dándole gracias a Dios por su sonrisa y determinación.

viernes, 8 de noviembre de 2024

7 meses (ya)

 Recién cumplió siete meses. Tanto ha pasado desde la última vez que escribí: fuimos a la playa, se lo disfrutó, la llevamos varias veces a la semana al Sabeeka Park aquí en Awali, come de todo y sigue creciendo muy sana.

Ya se sienta sola, ya come dos veces al día, ya tiene los dos dientes de abajo, ya alcanza cosas (no gateando, pero a su manera, serpenteando), ya toma agua solita, y sigue siendo la niña sonriente que la vida nos regaló.

Cuando no se le pegan las sábanas la saco al despertar al jardín a escuchar y ver los pájaros. Su cabecita gira como un ventilador. Curiosa y por lo general madrugadora.

Estoy trabajando doce horas al día, corrido y sin día de descanso por el arranque de la planta, así que a lo sumo disfruto a Maia entre media hora y una hora al día. Ella sabe cuando llego, sonrie y me hace tan feliz.

Iraima vive por ella, yo vivo por las dos.

Trump ganó las elecciones esta semana, Maia y su pasaporte solo tienen que dejar que las cosas pasen, nosotros la tenemos que guiar.

Ojalá pueda mantenerla alejada de los extremos, en todos los aspectos de la vida.







viernes, 16 de agosto de 2024

132 días

 Maia nació el 6 de abril, hace 132 días.

132 días donde cada amanecer (entre 4 y 5 de la mañana) ha sido buscarla, sentirla, observarla, al lado derecho de mi en la cama, inhalar esa sensación de alivio y acto seguido exhalar un involuntario gracias a Dios.

Mi rutina de sueño no es la misma desde que nació. Aunque es menos profundo, ahora es más placentero el despertar. La mayoría de esos 132 días hemos dormido a su ritmo, es ella quien casi siempre activa la alarma con sus balbuceos, retortijones, manotazos, gémidos.

Pero eso dura a lo sumo 30 segundos, luego viene el baño de realidad, la rutina y lo que está fuera de toda rutina: "Venezuela".

Revisar twitter con mi diferencia de horario, 7 horas adelante, para ver si pasó algo, algo más que comunicados, es una rutina dolorosa, una neurosis, un ejercicio que poco a poco nos consume, no solo a mi, sino a millones de veenzolanos más, dentro y fuera de nuestro país.

Maia nació en el 2024, el año que esperamos se de el giro que tanto hemos anhelado, todos estamos rotos, con un sentimiento de luto por los muchos que han muerto.

Que los pies nos ayuden a resistir y que las manos sepan construir.



lunes, 17 de junio de 2024

3 meses (casi)

Dos meses y dos semanas pasaron hasta que por primera vez que durmiera en mis brazos, no sin antes dar tregua, poco a poco va dejándose querer por mi, sigue poniendo los ojos blancos mientras duerme con una leve sonrisa; suspira y me hace suspirar, mientras me convenzo de que los signos de afiliación se están haciendo notar.

Todo el mundo te habla sobre la experiencia de la paternidad, aunque son los detalles los que hacen que todo sea especial.

Crece muy rápido, aprende y experimenta, manipula y demanda atención, son sus reglas y nosotros con la guardia baja y sin afan de confrontar.

Ay Maia, llegaste y nos hiciste cambiar...