lunes, 10 de noviembre de 2025

Corral de chivos

 Hace un mes que regresamos de vacaciones. En el ínterin Maia cumplió 18 meses. Muchos pasos, siempre agarrada de mis dos manos, aferrada a mi dedo indice como quien se deja caer confiando en el paracaidas.

Desde Madrid hasta Cabudare; paseando por Caracas, Boconó, Tucacas, Madrid otra vez, entonces Amsterdam, Ede, Arnhem, Utrecht...

Cuando crezca no recordará nada de este viaje. Muy poco tiempo de vida y mucho menos aun de estadía. Te mostraremos las fotos y quizá no te causen mayor emoción porque carecen de todo aquello que nos hace poner la piel de gallina: los sentidos.

Sin conexión sentimental, sin olfato ni sabor, tu cerebro intentará en vano buscar en la memoria algún indicio de que si estuviste allí.

En cambio a mi me tomó de sorpresa un recuerdo de la infancia mientras visitabamos la granja de las panquecas donde había gallinas, venados, burros, pavos y chivos.

Ese olor a corral donde pasan la noche los chivos, chivos holandeses, pero chivos al fin, me invadió de repente y sin darme cuenta me puso sentimental. El mismo olor que en mi infancia tanto percibí en esos días que pasaba en El Limoncito y El Silencio.

De repente sentí nostalgia por Coro. Este ha de ser el primer viaje a Venezuela de vacaciones donde no voy a Coro y la trampa en mi memoria estaba tendida. Quizá si hubiese ido a Coro no me habria sentido como me sentí ahí en medio de la nada, en ese pueblito holandés.

Pero no se trata de mí, mi vida desde hace 18 meses dejó de tratar sobre mi. Todo gira en torno a ti, a tus ganas de dar pasitos agarrada de mi indice, a tu respiración, a tus balbuceos, a tus abrazos y a tu olor.

Aun no caminas solita, espero con ansias verte hacerlo. Pasito a pasito nos vemos en el próximo post.



viernes, 15 de agosto de 2025

Mientras - Siempre

 Maia entiende algunas palabras en español y ver como de manera satisfactoria ha ido respondiendo a nuestras palabrs nos llena (como una luna) de satisfacción: a la boca no, guarda los juguetes en la caja, la bendición, un beso, dónde esta maia, cuántos años tiene maia, dónde esta la luna... (foto).

Aun no se anima a dar pasitos aunque gateando es una todo terrenos. Mientras tanto nos comunicamos con ella según sus estimulos, siempre tratando de ayudarla a desarrollar sus capacidades motrices y comunicacionales con mucha paciencia: como quién tiene toda una vida por delante.

Ha evolucionado tanto el mundo en el que Maia va a vivir, que crecerá con esa sensación de que tiene todo al alcance de la mano. Le gusta ojear libros, sin embargo interactuar con las pantallas táctiles va en sus genes.

Falta poco más de un mes para las vacaciones y ojalá ella pueda dar pasitos antes de su llegada a Venezuela. Ha sido un año y cuatro meses de intenso aprendizaje para todos.

                                                                             *Am-ai*

Me llega una notificación de facebook sobre un "post" que colgué hace 10 años (agosto 2014): "Eid Mubarak", donde reseñaba en aquel entonces el ambiente festivo que se vivía en Arabia Saudita por motivo del Eid. Este año el Eid cayó finales de marzo y para esa fecha no se sentía tan caliente como estos días de agosto.

Las festividades de Navidad y fin de año de nuestra cultura sería lo más parecido al Eid para los musulmanes en todos los sentidos. Trece años trabajando acá en el Medio Oriente me han permitido vivir a pleno todas las tradiciones y su cultura.

En Venezuela el 31 de diciembre es siempre 31 de diciembre, un día que se caracteriza por todo lo que conlleva, caiga lunes, martes, jueves o domingo... siempre el mismo clima. Nunca nos pondríamos nostálgicos un 31 de diciembre añorando una supuesta temporada donde fon de año cayó durante invierno o verano. Siempre recordamos intrínsecamente la rutina y los quehaceres del fin de año, nada más. Los quehaceres que nos ocupan desde la víspera: el pan de jamón, el asado, las bebidas, los regalos, la pinta...

En cambio, para los musulmanes la celebración del Eid cada año se adelanta once días y seguro estoy de que unos Eid significan más que otros dependiendo del clima en el que se celebran. Puede ser una ventaja o desventaja, dependerá de cada quién, pero en la variedad siempre está el gusto.

En fin, que importancia tiene que yo me ponga a escribir siempre sobre temas baladís mientras el mundo se deshace por el calentamiento global y las guerras cada vez con menos sentido.

                                                                                       M*i*

Maia, María sin r, Amai_a de derecha a izquierda. Será zurda o derecha, aun nos confunde. Qué importancia tiene que sea zurda o derecha, haré lo posible porque no sea ni de izquierdas ni de derechas, que no se deje engatusar. Que le importe solo la esencia de los actos, sin ideologías que amarran y comprometen y terminan en conflicto. Que duerma del lado que le parezca, yo desde que duermo en posición recta lo hago mejor.



martes, 10 de junio de 2025

La lluvia en el espejo

 Le dije, mirándole a los ojos, que hoy iba a llover.

Con cara más de fastidio que de asombro me dijo que en junio nunca llueve, ni en julio, ni últimamente…
Volví a la cama: debería limpiar el espejo antes de acostarme y no por la mañana como solía hacerlo cuando llovía.

Mis ganas de que llueva son las mismas ganas de que Maia vea la lluvia caer a través de la ventana.

Crece muy rápido, catorce meses que se comprimen en nuestra memoria y apenas recordamos uno que otro momento.

Cuando menos lo imaginaba, al año comenzó a gatear y ahora anda por toda la casa con mucha energía y curiosidad.

A los catorce meses logró levantarse solita. Después de incontables intentos fallidos y uno que otro golpecito al irse para atrás. Así aprendio a apoyarse para evitar golpearse.

Estamos en junio y la próxima lluvia caería a finales de octubre o quizá noviembre.

Son catorce meses, más de cuatrocientos días dándole gracias a Dios por su sonrisa y determinación.